Cuando se trata de eliminar arañas vasculares y pequeñas varices, escleroterapia es el tratamiento de elección. Entender lo básico de lo que implica y la preparación específica necesaria ayuda a muchos pacientes a evitar el estrés no deseado el día de la cita y mientras se curan.
Comprender la escleroterapia
Este procedimiento se realiza en el mismo día y es mínimamente invasivo. Los cirujanos vasculares suelen utilizarla para eliminar vasos visibles en las piernas. Suelen recomendar este tratamiento cuando las medidas conservadoras, como el uso de medias de compresión, no han dado un resultado satisfactorio para el paciente.
Durante este tratamiento, el médico utiliza una aguja muy fina para inyectar una solución especial conocida como esclerosante en cada vena objetivo. Una vez inyectada, la solución crea una cicatriz en el vaso. Esto obliga a la sangre a fluir por vasos cercanos más sanos. Una vez que la vena se ha colapsado, el cuerpo la reabsorbe.
En Clínica Mayo observa que el vaso suele desaparecer en varias semanas, aunque puede tardar al menos un mes. La mayoría de los pacientes sienten poco dolor. Para lograr los resultados deseados, el paciente puede necesitar varias sesiones.
Los pacientes pueden levantarse y caminar poco después de la inyección del esclerosante. Por lo general, al llegar a casa pueden reanudar su vida cotidiana normal, sin realizar actividades extenuantes.
Preparación para la intervención
La preparación para este tratamiento de las venas varicosas es bastante sencilla. Comienza con una consulta inicial en la que el cirujano realiza un examen físico y elabora el historial médico del paciente.
Durante el examen, el médico evalúa las venas problemáticas y determina si existe alguna enfermedad subyacente de los vasos sanguíneos. Las preguntas que se formulan durante el análisis del historial médico se refieren a problemas de salud existentes, tratamientos venosos anteriores, enfermedades recientes, alergias y coágulos sanguíneos previos.
Los pacientes tendrán que hacer una lista de todos los suplementos y medicamentos que toman y es posible que tengan que dejar de tomar algunos de ellos durante un periodo determinado que estipule el médico. Algunas personas también deberán someterse a una ecografía de las venas de las piernas.
En este punto, el médico determinará si el paciente es un buen candidato para el uso de esclerosantes. Según Stanford Health Care, No son una buena alternativa para las personas con:
- Inflamación venosa previa, diabetes, úlceras en las piernas, coágulos sanguíneos en las piernas, problemas arteriales u otros problemas vasculares.
- Embarazo actual
- Mastectomía radical previa
- Derivación utilizada para diálisis
- Traumatismo significativo previo en el tórax, los brazos o las manos
En Clínica Mayo recomienda que, durante las 24 horas anteriores a la cita, el paciente evite aplicarse lociones en las piernas o afeitárselas. Llevar ropa holgada y calzado que facilite caminar inmediatamente después de la intervención ayuda a que la experiencia sea más cómoda. Muchos pacientes eligen unos pantalones cortos.
Los pacientes deben llevar a la sesión de tratamiento las medias de compresión que les indique el cirujano. En la mayoría de los casos, estas medias se pueden comprar en una farmacia o en Internet.