Uno de los exámenes más útiles para un especialista en venas varicosas es Doppler venoso ecografía. Los cirujanos vasculares y otros médicos especializados en venas suelen utilizarla para descartar ciertas afecciones, visualizar mejor las varices y determinar la naturaleza de la enfermedad venosa de un paciente.
Por qué los médicos especialistas en venas utilizan el Doppler venoso
Una ecografía Doppler evalúa cómo fluye la sangre por los vasos sanguíneos. Esta prueba ambulatoria no invasiva es más sofisticada que la ecografía normal, que utiliza ondas sonoras para crear imágenes pero no puede representar el flujo sanguíneo.
En Clínica Mayo señala que los exámenes Doppler tienen muchos usos. Ayudan a los especialistas en venas y a otros médicos a diagnosticar y evaluar afecciones como:
- Válvulas venosas de la pierna defectuosas que pueden causar insuficiencia venosa
- Coágulos sanguíneos
- Aneurismas o arterias abultadas
- Estrechamiento de alguna arteria, como estenosis de la arteria carótida en el cuello.
- Oclusiones arteriales o arterias obstruidas
- Defectos en las válvulas cardíacas
- Arteriopatía periférica
- Cardiopatías congénitas
Los médicos especialistas en venas varicosas suelen utilizar esta prueba para controlar la eficacia de los tratamientos venosos. Según MedlinePlus, fumar tabaco podría alterar los resultados del examen. Un resultado normal significa que no hay signos de coágulos, estrechamiento o cierre en los vasos sanguíneos y que el flujo sanguíneo en las arterias es normal.
Cómo funciona esta tecnología
Esta ecografía especializada mide tanto la velocidad como la dirección de las células sanguíneas que se desplazan por los vasos sanguíneos. El movimiento da lugar a un cambio de tono de las ondas sonoras reflejadas conocido como efecto Doppler, según el Sociedad Radiológica de Norteamérica, Inc..
Un ordenador capta y procesa estos sonidos. A continuación, la tecnología crea imágenes que son gráficos o fotografías en color que representan las características del flujo sanguíneo.
Los pacientes pueden ver varios equipos. Los escáneres incluyen una consola con un ordenador y componentes electrónicos, una pantalla de vídeo para mostrar las imágenes y un transductor de mano parecido a un micrófono.
Cuando el personal que realiza el procedimiento pasa el transductor por cada zona del cuerpo del paciente, el equipo emite ondas sonoras de alta frecuencia. Una vez que estas ondas han penetrado en el cuerpo, el transductor escucha los ecos de las partes del cuerpo de forma similar a como funciona el sonar en los barcos.
La imagen ecográfica resultante se visualiza inmediatamente en la pantalla de vídeo. Sus características son el resultado de la intensidad, el tono y el tiempo necesario para que la señal regrese de la zona examinada al transductor. La imagen también tiene en cuenta la estructura del cuerpo y la composición del tejido corporal a través del cual han viajado las ondas sonoras.
Para este examen, el personal suele colocar al paciente boca arriba en una mesa móvil. La aplicación de gel en la zona deseada ayuda a eliminar las bolsas de aire que podrían impedir que las ondas sonoras penetraran en el cuerpo. La persona que realiza la prueba pasa el transductor por varios puntos del cuerpo, inclinando el dispositivo según sea necesario para visualizar mejor determinadas zonas.
Las ecografías Doppler son indoloras. La mayoría duran aproximadamente media hora.