Si le preguntas a tus amigos y familiares sobre Botox®, es probable que obtengas muchas opiniones diferentes.
“¡Es veneno!”
“¡Te volverás adicto!”
“¡Terminarás pareciéndote al Joker!”
Estas afirmaciones no son ciertas. El Botox® es un método muy seguro y científicamente probado para mejorar la apariencia de las arrugas y líneas de expresión faciales. Hombres y mujeres lo han usado durante años para refrescar su apariencia y mantener una apariencia juvenil. Aun así, muchas personas tienen miedo de usarlo y de productos similares.
Desmintamos algunos mitos comunes sobre el producto para demostrar que es seguro y eficaz.
Índice
ToggleMito #1: El Botox® es tóxico para el cuerpo.
Es cierto que el Botox® se deriva de la toxina botulínica, un tipo de bacteria que vive en alimentos mal conservados y puede causar intoxicación alimentaria. Sin embargo, es bastante seguro administrar Botox®. La concentración de la toxina es muy baja y se administra con precisión milimétrica en un grupo muscular muy específico.
Por lo tanto, el producto es incapaz de extenderse a otras zonas del cuerpo que pudieran suponer un peligro.
Mito #2: Provoca distorsiones faciales.
Cuando lo administra un médico cualificado en un centro de estética, se consigue una apariencia natural y juvenil. Una sobredosis de Botox® en los músculos faciales podría causar una apariencia indeseada. Por eso es importante que un médico cosmético con amplia experiencia como el Dr. Dietzek realice el tratamiento.
Mito #3: Es adictivo.
Puede que te vuelvas adicto a tu apariencia después del tratamiento, pero el producto en sí no es adictivo. El Botox® se elimina del cuerpo entre tres y seis meses después del tratamiento. En ese momento, probablemente querrás volver a aplicarte más inyecciones para seguir luciendo lo mejor posible, pero no será porque tu cuerpo físicamente necesite más.
Mito #4: Las inyecciones duelen.
Es natural asociar las agujas con dolor, pero estas inyecciones solo causan una leve molestia. La mayoría de las personas que se han aplicado Botox® dicen que la inyección se siente como una picadura de mosquito. Pero si la molestia es muy grande, se puede usar un anestésico tópico para mitigar la sensación.
Mito #5: Es sólo para mujeres de mediana edad.
Cualquier persona mayor de 18 años puede recibir tratamientos con rejuvenecedores faciales y rellenos dérmicos como Botox®, Juvederm®, Radiesse® o Belotero®. Personas de cualquier edad o género pueden desarrollar líneas de expresión y arrugas en el rostro, y estos productos ofrecen métodos altamente efectivos para atenuar su apariencia.
¿Listo para hablar sobre los beneficios de estos productos con el Dr. Dietzek? Llámanos. 856-309-9777 Hoy a programar una consulta para servicios cosméticos.